5.12.2006

Guerrilla urbana ataca Londres

BBC MUNDO

Una guerrilla urbana está sembrando las semillas de la resistencia en el sur de Londres, la capital británica.
Sus miembros atacan de noche, armados con palas.
Pero las plantas que transportan no las utilizan como camuflaje.
Las llevan para sembrarlas en terrenos baldíos, en rotondas y en bordes de carreteras.
La semana pasada realizaron dos ofensivas nocturnas para transformar una isla peatonal de Westminster Bridge Road, en la que plantaron arbustos, bulbos y semillas de lavanda.
Podrán acusarme de vándalo, pero mi vandalismo es con plantas
Richard Reynolds, jefe guerrillero"Podrán acusarme de vándalo, pero mi vandalismo es con plantas", le dijo a la BBC uno de los jefes guerrilleros, Richard Reynolds.
"Espero que no crean que estamos destruyendo algo, todo lo contrario", añadió.
Alegrar la vida
El subcomandante Reynolds, de 28 años de edad, se mudó a esa zona en 2004 y la vista era tan deprimente que decidió hacer algo por su cuenta.

Se trata de alegrar la vida de la gente, añadiendo flores y un poco de verde a las áreas grises de Londres
Camilla Maxwell-Morris, guerrillera jardineraAhora su tropa tiene 171 miembros, con quienes se comunica por correo electrónico para debatir experiencias y cuestiones tácticas.
Reynolds dice que hasta el momento no ha tenido problemas con las autoridades.
De hecho, presentó uno de sus terrenos transformados a un concurso local de jardinería y fue premiado.
"Se trata de alegrar la vida de la gente, añadiendo flores y un poco de verde a las áreas grises de Londres", le dijo a la BBC una de las combatientes clandestinas, Camilla Maxwell-Morris.

El pez que incendió una casa

Marcelo Justo BBC Mundo, Londres

Era un bagre de unos 20 centímetros de largo, se llamaba Kipper y lo acusan de incendiar una casa.
El hecho ocurrió en Dorset, en el sur de Inglaterra, y la dueña del pez, la señora Killahena, no tiene dudas de quién fue responsable de un hecho que casi mata a toda su familia.
Las cosas ocurrieron así. Como de costumbre Kipper, el bagre, se encontraba en su pecera jugueteando con las olas que creaba con su propio movimiento cuando el agua comenzó a derramarse sobre el enchufe y causó un cortocircuito.
El cortocircuito derritió la tapa de plástico de la pecera.
El plástico empezó a quemarse sobre la alfombra, afortunadamente encendiendo la señal de alarma.
Y sonó la alarma
Gracias a la alarma, la señora Killahena de 25 años, sus dos hijos Nicole y Kerry y el dueño de la casa, se despertaron y consiguieron huir a tiempo.
El pez tuvo menos fortuna que los humanos. Debido al cortocircuito la pecera estalló en pedazos y se despedazó sobre la alfombra.
Al hacerlo ayudó a aplacar el incendio, pero la suerte de Kipper el bagre estaba echada.
A pesar de los hechos, la señora Killahena no le guarda rencor a Kipper.
En diálogo con la prensa la señora Killaghena dijo que lamentaba mucho su pérdida porque los peces eran muy hermosos y los van a extrañar mucho.
Un portavoz de los bomberos declaró al matutino conservador "The Times" que están investigando el hecho y que Kipper el bagre es el principal sospechoso aunque aún no pueden determinar con toda certeza el hecho.
Como todo experto en la materia sabe, hace falta muy poco para desatar un incendio.
Después de estos hechos, quizás haya que tomar medidas de seguridad adicionales para proteger las peceras de nuestras casas.